Adviento en lontananza

terça-feira, agosto 29, 2006




LÁNGUIDO RUMBO
No es mi intención
Hacer
De la vejez del día
Una nostalgia inconfesada y rota.
Vamos a ver
Si está el terror intacto.
Ese clamor
De todo el llanto
Y toda risa
Que no reí y no lloré a su tiempo.
¿Y qué hago hoy?
¿Voy a llorar mi llanto de ayer mismo o bien reír de mi mañana incierto?

FEBRIL SUSURRO
Acaeció el fulgor silencio
Verde y trémulo
Y el bosque cerró sus ojos
Todos.
Infinito,
Casi como un bostezo,
Pasó a ser gruta el asombro
Que unos trinos punteaban en el borde del sendero.
No sé cómo lo supe,
No sé cómo lo sé,
Si nunca estuve allí.
Pero oí lo que sonó, sin ser estruendo,
Y sentí un dolor caricia al extremo del confín del arco iris
Del dolor.

EN LA TUMBA DE ALEIXANDRE

Aquel balcón cernido
Ante el cúmulo confuso de tu ardor,
Ante la multitud vociferante y gris de tu deseo
Hecho hoy arena,
No deja que el sol la encuentre.
Se plegó
En el pergamino que
Tu frente
Ofrece hoy a la noche
Aguileña y voraz.
Aquel balcón de la noche
Sobre campos goteados de amapolas
Es recinto de luna y de mancilla.
No es no vivir; es la perplejidad la muerte.



DIOS MÍO, QUÉ SOLOS SE QUEDAN LOS VIVOS
Muss es sein…?
Sin duda siempre con duda.
Sin duda que el manantial no puede beber.
Sin duda que la ilusión no sabe creer.
Sin duda que el ruiseñor no puede atrapar
Sueño, aire ni dolor.
Con duda siempre la historia y el pie de página alerta.
Con duda las amapolas de luna y sonrisa abiertas.
Con duda sensible el campo sin lástima, sin recato,
Sin miedo
Buscando tierra
Con duda
Sin duda
El fuego
Sin duda
Con duda
El aire
Y lágrimas y bautizo de sangre y viento
En la tarde.





ADVIENTO

¿Sabes?
Escuchando los rumores de las velas
Que vigilan
Mi ceguera
Advertí diáfanamente esa esperanza
Que distingue
Al amigo del amado.
Y advertí que esa canción
Que modulabas
Sería viento sólo si supieras
Sentir su suave sensación su sumergirse sueño de imposibles sereno
Y ciego
En cieno adivinado tras esa losa azul del firmamento.

ADMITO


Reconozco
Que mejor sería
Izar las velas frente al vuelo magno
De la tumultuosa y blanda ternura azul con que me adornas
¿o bien me abrumas?
Pero no sé
Dónde termina y dónde empieza el sueño
Ni si su dueño
Soy yo
Soy tú
O eres sólo solo ambos.
Figuras, líneas, trazos en el aire
Que no se mueven;
Como un sueño pétreo,
Como un vuelo ebrio,
Como un frío azul.
Toma mis manos: llévalas tú.




TEMBLOR




Estoy teniendo un frío que nunca supe.
Un reino que estaba en pie cayó
Esta madrugada
En hecatombe.
¿Sabías
que sólo las luciérnagas lo vieron?
No me preguntes, mira hacia delante
Y siente
Siente
Siente
El miedo lánguido
Que puede redimir tus huesos
De la duda.